
Primeramente decir que la película está genial, es muy entretenida. Os recomiendo que la veáis.
Nick Naylor, protagonista del film, es portavoz de las grandes tabaqueras, cuya principal labor es defender los derechos de los fumadores. Durante toda la película se muestra un continuo enfrentamiento entre gente a favor de la sanidad con la parte de las tabaqueras. Los apasionados por la salud desean que el tabaco quede rotundamente prohibido, puesto que aseguran que el tabaco puede matar, o acarrear enfermedades peligrosas. A esto, menciono la actividad de un senador que pretende poner etiquetas con un dibujo de una calavera, para simbolizar el veneno del tabaco. Por otra parte, Nick mantiene una relación con una chica que trabaja como periodista en un conocido diario, diario en el que más tarde o temprano acabará lleno de malas palabras y acusaciones hacia Nick.
Nick comienza una ofensiva de relaciones públicas. Quiere asociar libertad con poder fumarse un cigarro. El carisma y la seguridad que caracterizan al señor Naylor, son algunas de las bases de su estrategia. Con esa sonrisa, es capaz de contar una tontería y hacer que todo el mundo se lo crea. Tiene la idea bien clara de que es su trabajo y lo debe defender por encima de todo…"Hay que pagar la hipoteca".
Tengo la “obligación” de nombrar ciertas escenas que me han llamado bastante la atención:
Al principio de la película, que aparece un programa de televisión, donde Nick acaba por darle la mano al niño enfermo de cáncer.
Otra de las secuencias que me ha gustado, es la que se encuentra Nick con su hijo y charlan sobre el helado de vainilla y chocolate, “Si tú estás equivocado, yo tengo la razón”.
Además de la conversación con el hombre Malboro.
La moraleja final del cuento está clara…todos estamos expuestos a manipulaciones sin escrúpulos.




